Miedo a la Peluquería

Terror a la Peluquería!!!

Muchos clientes creen que a sus perros no les gusta ir a la peluquería canina, aunque así lo pueda parecer a su entrada.
A la mayoría lo que no les gusta es separarse de su familia humana, a otros les molesta el contacto físico o la intromisión en su espacio vital, muchos se pueden sentir intimidados ante una situación a la que no están acostumbrados o la inquietante proximidad de otros perros e incluso se pueden extrañar de los ruidos de maquinas y secadores o la mezcla de olores que les puede confundir.
Un perro equilibrado en su trato con perros y personas, que permite su manejo, acostumbrado a separarse de sus humanos y asistir a sus sesiones de peluquería con cierta frecuencia puede disfrutar de un servicio durante el que es cepillado, masajeado y acariciado por manos expertas, un servicio que incluye un baño relajante con shampoo y acondicionadores de máxima calidad en cosmética canina.

Wooly es uno de esos perros que disfrutan de su sesión de higiene y cuidado, de esos que quizá les cueste un poco separarse de su acompañante pero que una vez dentro parecen decirme "Toca desenredado, desparacitar y baño, ya sabes como me gusta, así que como siempre y cuando termines llamas a mi familia para que venga a buscarme, gracias, y por cierto no te olvides de darme las cariños y consejos de despedida que los tengo controlados".

Muchas veces soy yo el que sufre ataques de mis clientes, como por ejemplo cuando viene Hulk y me ataca, mejor les dejo una imagen que lo demuestra.

También me sucede que los propietarios ya sea por que no conocen a su perro o por exageración o simplemente para prevenir me piden que les ponga bozal, bueno como soy obediente y conozco la ley de Morphy, le pongo su bozal, le saco una foto y luego continuamos como amigos sin el bozal. También les dejo una imagen de muestra, acá con el "Akita aterrador".


Porque nuestros perros para ser felices necesitan llevar una vida completa y satisfactoria, para que así sea debemos asumir nuestra responsabilidad y ofrecerles la posibilidad de experimentar y acostumbrarse a todas las situaciones, personas, otros animales y entornos que deberían de ser normales en su actividad diaria, incluida la peluquería canina, para que no perciban como peligroso algo que será habitual a lo largo de su vida, para evitarles en definitiva los miedos sin sentido y las reacciones desproporcionadas frente a circunstancias que forman o deben formar parte de su día a día.
Como ven nadie sufre en mi peluquería, todo es relajado y con dedicación.
Si quieres mas historias como esta o algún tema de tu interés no dudes en dejarme tu comentario y compartir esta información, así me ayudaras a continuar con mas ganas.


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